La Mesa Provincial de Educación dialogó con legisladores sobre la necesidad de una Ley de Alfabetización

Fuente DGE Mendoza

Con el fin de garantizar derechos educativos en los primeros años de escolarización, la Mesa Provincial de Educación analizó y fundamentó frente a legisladores provinciales de los distintos partidos políticos, la necesidad de construir bajo consensos una ley que permita que todos los niños y niñas aprendan a leer y a escribir como base fundamental para el desarrollo a futuro.

Funcionarios de la Dirección General de Escuelas junto a referentes del sistema educativo escolar comenzaron a generar, fundamentar y dialogar con diferentes sectores una Ley Provincial de Alfabetización que, a futuro, se traduzca en una política para que el Estado provincial garantice formación inicial y continua, docentes especialistas en alfabetización, condiciones materiales, evaluación formativa y sostenida, evaluación institucional y planificación y desarrollo sostenido y sistemático de prácticas de alfabetización inicial.
Una de las acciones realizadas fue la presentación, el martes pasado, de los fundamentos de la posible ley por parte de la Mesa Provincial de Educación a legisladores de los distintos espacios políticos que forman la comisión de educación.
La inspectora general de la DGE, Elena Castro, luego de reunirse con los legisladores provinciales, sostuvo que es una propuesta surgida desde las bases de las escuelas. “Es importante que la provincia tenga una Ley de Alfabetización para que las acciones que nosotros vemos que se vienen realizando puedan quedar plasmadas en una ley y tengan continuidad en el sistema. Entendemos que, a pesar de las distintas conducciones, los niños y niñas necesitan continuidad en la primera alfabetización”, dijo Elena Castro.
Por su parte, la inspectora de la regional Centro, María Juana Canillas, dijo que es muy importante trabajar sobre una ley que garantice el derecho a leer y a escribir de todos los niños y niñas. “La alfabetización en los primeros años de educación sientan las bases para el desarrollo integral de los estudiantes. La DGE viene recorriendo las escuelas y por medio de acciones, como por ejemplo el Censo de Fluidez Lectora han arrojado datos en aspectos cuantitativos y cualitativos”, explicó María Juana Canillas. “Tenemos un sistema que nos permite mirar cómo está la trayectoria de cada estudiante. Si alcanzamos una ley que nos acompañe en los procesos de alfabetización estamos convencidos que vamos a darle garantía de derechos educativos a nuestros estudiantes”, concluyó Canillas.
El inspector de la regional Sur, Pablo Saso, contó que fue muy buena la reunión con los legisladores quienes demostraron mucho interés en esta ley. “Consideramos que en el día a día y lo que ocurre en cada escuela se trabaja mucho en alfabetización temprana. Queremos una ley que se mantenga para que en cada ciclo y cada año vaya enriqueciendo la educación de cada niño y niña. Queremos brindar recursos a los más pequeños para que, de manera temprana aprendan a leer, escribir y a realizar operaciones matemática”, dijo Saso.“Los institutos de formación docente también deben acompañar como también capacitar a los docentes que actualmente están frente al aula”, finalizó.
Fundamentos de la Ley Provincial de Alfabetización.
Existe desde la escuela, una preocupación sostenida por la enseñanza de la lectura y la escritura, una preocupación desde la tarea de docentes, psico-lingüistas, filósofos, pedagogos y neurocientíficos, entre otros, en un intento por comprender el complejo proceso de leer. Desde las primeras reflexiones en torno a los métodos de alfabetización hasta los aportes de las neuroimágenes y la analítica de datos, la hoy llamada ciencia de la lectura ha experimentado un desarrollo significativo, cuyo impacto comienza a hacerse sentir en las prácticas áulicas.
El desarrollo de la ciencia de la lectura, con sus alcances actuales y su potencial, debe entenderse como un insumo para la enseñanza de la lectura sobre la base de una mejor comprensión de los procesos psicolingüísticos y cognitivos que rigen su aprendizaje. En tal sentido, es esperable que la creciente evidencia que las investigaciones han aportado en los últimos 50 años, encuentre un camino de llegada al aula.
Este camino debe poner eje en la formación de los docentes y de sus formadores a fin de lograr una mejor comprensión del proceso lector, a la luz de la evidencia científica, así como la reflexión pedagógica inherente a las implicancias que estos estudios tienen sobre la manera en la que se enseña a leer. Al mismo tiempo, es esencial brindar acceso a recursos pedagógicos compatibles con las propuestas de aprendizaje de la lectura y la escritura, basados en la creciente evidencia científica que acompaña este campo de conocimiento.

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